Cuando vi la fotografía de a continuación, en el blog utopialapalabra, pensé varias cosas. La primera, que ese nombre era muy parecido al que yo pensé utilizar en un principio para bautizar este blog. Utopía existe, fue mi nick durante años. Para uno de los messenger que tuve, (messenger, qué tiempos) para los pseudónimos en los trabajos de la facultad...me gustaba la palabra. Creo que me gustan las cosas nostálgicas.
La segunda cosa que pensé fue - ¿Es Nancy Agram la del cartel publicitario que aparece en la fotografía? Porque cuando yo estudiaba ahí, ella era algo así como una semidiosa del mundo de la canción. - Da igual, se parece . Al final todas parecen la misma con tanta cirugía- volví a esbozar para mí. La tercera cosa que pensé, fue ya, sentido común, ¿Cuántos años han pasado desde que no vuelo a Egipto? -Al menos 5.
Viví tres veranos de mi vida en la maravillosa ciudad de El Cairo. El resto, no se puede decir que viví y estudié, porque ya iba por otras razones diferentes, pero ese es otro tema mucho menos interesante. El Cairo es una ciudad fea, pero encantadora. Si, si, como leéis, fea, porque no es organizada, ni armoniosa, porque es sucia y desastrosa, ruidosa y contaminada. Pero es encantadoramente fea. ¿Nunca habéis visto algo muy feo, pero que os ha inspirado como jamás nada ni nadie lo hizo antes? Pues eso es Cairo. Es una ciudad vasta y caótica, con más de 20 millones de habitantes hacinados en edificios que crecen hacia arriba. Donde no tienen quizá agua corriente, pero nunca faltará una antena parabólica. Donde no puedes descansar y toda la vida ocurre ante tus ojos.
-Odio esta ciudad.
-¿Y por qué no te vas?
Recuerdo perfectamente quién y dónde me dijo esa frase que me dejó perpleja, cuando yo tenía apenas 21 años y vivía una rutina relajada, como la de cualquier estudiante extranjera en un país exótico. Demasiada fiesta, y pocas ganas de estudiar.
Sin embargo, quien me dijo una de las verdades más rebeladoras que he escuchado nunca, tenía dos compromisos de los cuales yo yo estaba exenta, como occidental; Luchar desde dentro por cambiar las cosas en su pueblo, el cairota. Y convencer a su madre de por qué era bueno para la familia que conociese a chicos y a chicas de otros países,. -Así le hago ver que no sois una panda de borrachos en bikini o bañador, que realmente queréis conocernos - Definitivamente sí, aquel amigo egipcio era todo un revolucionario.
Sin embargo, quien me dijo una de las verdades más rebeladoras que he escuchado nunca, tenía dos compromisos de los cuales yo yo estaba exenta, como occidental; Luchar desde dentro por cambiar las cosas en su pueblo, el cairota. Y convencer a su madre de por qué era bueno para la familia que conociese a chicos y a chicas de otros países,. -Así le hago ver que no sois una panda de borrachos en bikini o bañador, que realmente queréis conocernos - Definitivamente sí, aquel amigo egipcio era todo un revolucionario.
Hoy, leyendo sobre el origen de la palabra Cairo,(en árabe القاهرة) me he dado cuenta de que tiene un significado que le va como anillo al dedo 'la victoriosa'. Me ha parecido una espectacular coincidencia. Tanto, que se lo he dicho a mi hermana, que es filóloga. -Ya lo sabía...me ha dicho en su siempre humilde (para ser filóloga) tono de hermana mayor.
Estaréis pensando que a cuento de qué viene el titulo del blog y por qué me he atrevido a hilarlo con la revolución egipcia. Es una declaración de principios que quizá sólo entienda yo, pero que pienso explicar. Durante años he tenido la sensación de estar dejando para mañana cosas que efectivamente, podía hacer mañana. Me he odiado por eso, pero también ha sido un margen de libertad para mi, donde he podido explayarme disfrutando al máximo de otras parcelas que también considero importantes.
Pero hoy se me ha ecendido esa llamita que, a las personas de naturaleza pausada, como dice mi madre, nos hace falta para espabilar y darnos cuenta de que ya es la hora; por eso pienso iniciar nuevos y humildes proyectos, y cerrar viejas etapas. Con proyectos, me refiero, por ejemplo, a intentar ser más organizada y práctica, y dejar de soñar despierta a cada rato y pensar que el mundo se para, cuando yo lo hago, para reflexionar sola. Porque él no para conmigo,sino que sigue su curso y me pierdo cosas. Odi et amo es también el titulo de un poema latino que representa los sentimientos contradictorios que llegué a sentir por esta ciudad árabe.
Una ciudad que está resurgiendo, que está aún en sus cimientos, y le está costando, como a mi me cuesta hacer este blog. Quizá he tardado más de la cuenta. Quizá los egipcios también hayan tardado demasiado en rebelarse, pero nunca es tarde..Ésa es otra frase que odio y amo al mismo tiempo. Detesto que los refranes populares tengan tanta razón.
Una ciudad que está resurgiendo, que está aún en sus cimientos, y le está costando, como a mi me cuesta hacer este blog. Quizá he tardado más de la cuenta. Quizá los egipcios también hayan tardado demasiado en rebelarse, pero nunca es tarde..Ésa es otra frase que odio y amo al mismo tiempo. Detesto que los refranes populares tengan tanta razón.


