lunes, 21 de marzo de 2011

Frikies

¿Y tú, qué consideras que es ser frikie?

-Creerte más guay que los demás, por ser saber de algún tema. 

De todas las opiniones que he recogido en el día de hoy, ésta es la que me ha parecido más sincera , aunque no la más común, ya que, creo que la mayoría de la gente considera frikies a los raritos de turno, al gafa pasta que se pasa la tarde viendo cine bosnio en versión original y habla de otros tantos temas que no entendemos, que no compartimos o que, simplemente no nos interesan.

Seguramente, si mucha gente que creo que me conoce, me viese en ciertas actitudes, durante ciertos gestos, para mi rutinarios, se asombrarían. Me llamarían frikie. Estar una tarde de compras, aunque apenas tenga dinero para gastar, escuchar las noticias sobre la guerra en Libia, cuando llego a casa, en Al Jazeera, y ponerme mi canción preferida de los Planetas, mientras me tomo un colacao y pienso en este parto, que es mi blog, es de frikies.

Yo también me llamaría frikie si me viese, tumbada en la cama con un calcetín de cada color, una sudadera de flores y un pantalón de pijama rojo, pensando si hacerme con un Samsung Galaxy S o un Samsung Galaxy Ace. Porque para qué engañarnos. Sólo me ha importado una única cosa en los móviles que he tenido a lo largo de mi vida, su color. Tiene que ser blanco, es una manía.

Confesar en mi primer blog, que la razón que me ha guiado a escoger mis móviles ha sido el color, tiene narices. No sé nada de móviles, ni de tecnología. Me paso a la pantalla táctil por la misma razón que un día decídí que ya estaba bien, que había pasado demasiado tiempo resistiéndome a un portátil sin ratón...o a abrirme un Twitter, aunque mis followers sean 26 y no me lo curre nada.



Para cada uno, ser frikie, es algo diferente. El eterno conflicto entre los frikies de letras y de ciencias me aburre. Por mi condición de periodista y de redactora web, me enfrento cada mañana a la caché y a sus primos y hermanos y no entiendo nada. No sé escribir corchetes. Y antes de intentarlo, llamo a algún informático tirando piedras sobre mi propio tejado, enfatizando aún más el tópico del periodista torpe que escribe con dos dedos a cámara lenta, cual tortuga.

-Te lo enseñaron en la facultad...supongo..-me dijo alguien que sí sabía de informática, atónito, esperando a que fuese una broma..

-No. Pero si quieres te hago un comentario de texto. -respondí. De estas veces que dices algo que crees que es gracioso, pero al instante, te estás dando cuenta de que, no sólo no es divertido,sino que te deja por los suelos, el comentario. Ahí estaba yo, una licenciada en periodismo refugiándome en la ¿capacidad? de elaborar un comentario de texto, ya que no sé abrir corchetes, en el teclado del ordenador. Penoso.

No me averguenzo de no saber de tecnología, pero sí de no mostrar muchas veces el mínimo interés por aprender; hay demasiadas cosas que se me escapan, en las que no puedo competir, y por ello, uno propósito del año es retar a mi otro Yo, el de las iniciativas y las recompensas a corto plazo, el del mérito y el esfuerzo diario. Ese que vive escondido dentro de mi, como la niña gordita que quisiera comer donuts en vez de barritas energéticas antes de las 7 pm. Y es que creo que, definitivamente, son muchas las cosas que queremos ser, y pocos, muy pocos los momentos de reflexión en los que nos damos cuenta de nuestras carencias.

¿Os consideráis frikies de algo?


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